
La inseminación artificial en cerdos es ampliamente utilizada. Ofrece muchas ventajas en diferentes campos (gestión de la salud, mejoramiento genético, etc.) que son claramente mejores a las que se encuentran en la reproducción natural.

El establecimiento de diferentes tipos de centros de inseminación artificial ha dado lugar a grandes mejoras técnicas, aumentando así la importancia de la inseminación artificial en los últimos años. Otros avances en el campo de la reproducción porcina incluyen técnicas como el sexado de semen, inseminación uterina profunda, y la congelación de esperma. Todas estas nuevas tecnologías, demanda mayor control de calidad y trazabilidad.